Sillas históricas


26/11/2018

La historia de la silla Thonet y su repercusión en el mundo de la decoración. De la ebanistería al diseño con nombre de artista.

Seguramente su simplicidad parecerá que no es necesaria explicación alguna, pero contrariamente a lo que parece esta conocida silla es un icono de nuestra historia del diseño y la decoración de espacios, aunque originalmente se pensó para espacios públicos y no privados, de hecho su estética evcoca las cafeterias europeas del centro de Viena.

La silla nº 14 realizada mano por el ebanista alemán Michael Thonet en 1859, fue una solicitud de las muchas que el príncipe de la corte austríaca, amante del diseño y de la obra de Thonet, le solicitó o permitió que ejecutara en esa país desde 1841, donde se trasladó con su familia.

Este modelo fue pionero no solo en su estético, sino en su metodología de fabricación porque Thonet curvo la madera en caliente lo que le ofreció esa inconfundible forma sinuosa y femenina a la estructura del respaldo de la silla, sistema que patentó, y dar un paso de la artesanía a la industrialización.

La técnica consitia en crear una amalgama de láminas de madera con cola y conformarlas con calor y humedad que provenían de máquinas de vapor de manera que esa masa se convertía en elástica y flexible y eso le permitía dar forma con moldes hasta que se enfriara. Las posibilidades creativas de esa innovación tecnológica por aquel entonces supuso romper moldes con el estilo que caracterizaba una época de producción de mobiliario totalmente supeditada a la artesania.

Thonet fundó así su empresa de muebles en 1849, y paseó su silla nº14 por las ferias europeas de la época, con gran aceptación por parte del colectivo de arquitectos que ya apuntaban maneras dentro del movimiento disruptivo de la época en términos decorativos y arquitectónicos.

Por su enorme reproducción este modelo se conoce como la silla de las sillas. Seguramente también porque su uso se centró en espacios públicos, pero sobretodo por la forma en que se comercializó y se distribuyó por el mercado europeo, hasta el desencanto de la crisis que supuso la primera guerra mundial en el 1914.

Incluso después de tiempos tan duros, el estilo tan concreto, fácil y limpio del modelo de la silla, siguió su curso para incorporarse a nuevas corrientes de estilo más objetivo como fue el periodo de la Bauhaus del 1920.

La silla n.º 14 de madera maciza curvada de Thonet es la célebre silla de café vienés hoy uno de los iconos de la historia del diseño.